“Qué bonita vecindad / Qué bonita vecindad / Es la vecindad del Chavo / Eso, eso, eso, eso / No valdrá medio centavo / Pero es linda de verdad”. La gente sabía de memoria ese jueves 4 de diciembre de 1980 las canciones que abrían las series televisivas “El Chavo del 8” y “El Chapulín Colorado” y, en alborozada multitud, niños y grandes fueron a recibir en el aeropuerto al mexicano Roberto Gómez Bolaños y su equipo de la “vecindad”. Ese viernes 5 actuaron en Atlético Tucumán.

Además de Gómez Bolaños (que animaba al “Chavo” y al “Chapulín”) llegaron Florinda Meza (“Doña Florinda”), Rubén Aguirre (“El profesor Jirafales”), Edgar Vivar (“El señor Barriga”), Angelines Fernández (“La Bruja del 71”) y María Antonieta de las Nieves (“La Chilindrina”). Faltaban Ramón Valdés (Don Ramón” y Carlos Villagrán (“Quico”).

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Llegaron a las 15.35 y un ómnibus los esperaba para llevarlos a visitar el Hospital de Niños, pero la multitud se abalanzó hacia el avión. Gómez Bolaños y Florinda Meza debieron subir nuevamente la escalerilla, repartiendo besos y autógrafos, entrar al avión y salir por la escalerilla trasera, para dirigirse al ómnibus. La gente igual rodeó el colectivo. “¡Pobrecitos, se van a machucar!”, dijo Florinda. Ya en el viaje, comentó: “Esto ocurre en todos los lugares donde vamos. Y es mejor que sea así. El día que las cosas sean de otra manera, querrá decir que nosotros ya no somos los mismos”.

La gente los siguió hasta el hospital. El colectivo se detenía cada tanto. Rubén Aguirre entonaba “¡Ta-ta-ta!” desde la ventanilla y Gómez Bolaños decía “¡Eso, eso, eso!”. Florencia levantaba a alguna criatura y hasta un hombre de pelo encanecido, tras dura brega, logró llegar hasta ella para manifestarle su admiración.

En el hospital, la comitiva, comandada por “La Chilindrina”, entregó presentes y conversó con los niños internados. En determinado momento, Angelines Fernández (“La Bruja del 71”) se encontró con una joven enfermera que no la había reconocido y no la dejaba pasar. “Pero si yo soy del grupo -dijo sonriente la actriz-. ¡Yo soy la bruja!”. Y la joven le cedió el paso, temerosa.